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Mar
18
2020
Father Fragoso Carranza Letter

Dear parishioners,

 

As we are living this time of World-wide health crisis for the now well-known Coronavirus, it is also a “good time” for us to reflect about our response to God.

This crisis came to us in a very special time for us, Catholics: Lenten Season. A time of penance, prayer, fasting, and charity.

Although we can see all around us people in fear, even in panic, we need to get our strength from the love that God has always showed to us. A love in which we are reminded several times in the Gospel, “Do not be afraid.”

The restrictions we are asked to follow by the governments and health departments are, in no way, a sign that we are lost and in despair. But they are rather a call for us to be together, because when we are all united, we can overpass this time, we can control the disease, we can decrease the number of infected people, and ease the work of those who take care of us; doctors, nurses, and any person in the health department.

It is a time for us to practice self-restrain, to stay at home, take care of your family and one another.

Even though, we can find selfish and mean people around us as we go shopping, or any other business that we need to take care of, I encourage you to keep your better Christian attitude towards them. Don’t judge, remember that they are in despair, not us; so, let’s do pay back with goodness for evil. Let us offer this as a pleasing sacrifice to the Lord.

Even though, we are asked to stop any meeting of more than 10 people including our Worship celebrations, we can still go to “our inner rooms”  to pray (daily prayers, Word of God’s reflections, rosaries, etc.) and in there to lift up our prayers and supplications for the needs of the world and for the control of this illness. With assurance that He listens to us.

Even though, we have been asked to stay at home and to be socially apart from one another, we can still realize that this distance is only a physical one. We still can remain as a strong and united community in prayer and in love. Charity is what we can offer to one another and for the praise of God as we recall that as a family of God, we ought to see for the wellbeing of everybody else as ourselves. The virtue of charity helps us to develop this sense of community and self-responsibility for one another.

As we can reflect, we are not away for one another by any means. On the contrary, we remain one in Christ and in one another, as we do our part in keeping us safe and strong in prayer, fasting and charity.

Who can be against us?!!!

Fr. Manuel Fragoso Carranza V.F.

Pastor

Queridos parroquianos,

 

Mientras vivimos un tiempo de crisis de salud mundial, ahora conocida como Coronavirus, también lo podemos ver como “un buen tiempo” para nosotros en el que reflexionamos acerca de nuestra respuesta a Dios.

Esta crisis llega a nosotros en un tiempo muy especial para los Católicos: la Cuaresma, tiempo de penitencia, oración, ayuno y caridad.

Aunque podamos ver alrededor gente con miedo, incluso en pánico, nosotros debemos encontrar nuestra fuerza en el amor que Dios nos ha mostrado siempre; un amor que nos recuerda constantemente en los Evangelios, “No tengan miedo”.

Las restricciones que los gobiernos y los departamentos de salud nos piden seguir no son de ninguna manera signos de que estamos perdidos o en desesperación. Muy al contrario, son un llamado a permanecer unidos, porque cuando nos unimos podemos sobrellevar este tiempo, podemos controlar la enfermedad, podemos disminuir el número de personas infectadas, y facilitar el trabajo de aquellos que cuidan nuestra salud; doctores, enfermeras, y cualquier otra persona en el sector salud.

Es un tiempo para practicar restricciones voluntarias, quedarnos en casa, cuidar de los nuestros y de los demás.

Aunque podemos encontrar gente egoísta y grosera cuando salimos de compras o a algún otro negocio que tengamos, los exhorto a mantener nuestra mejor actitud cristiana hacia ellos. No juzguen, recuerden que ellos están desesperados, nosotros no; así que devolvamos bien por mal; ofrezcamos esto como un sacrificio agradable al Señor.

Aunque se nos ha pedido no reunirnos en grupos de más de 10 personas, incluidas las celebraciones de fe, todavía podemos entrar en “lo íntimo de nuestro cuarto” a orar (oraciones diarias, reflexiones de la Palabra de Dios, rosarios, etc.) y desde allí elevar nuestras oraciones y súplicas por las necesidades del mundo y por un control de cualquier esta enfermedad; sabiendo con seguridad que nuestro Padre nos escucha.

Aunque se nos ha pedido mantenernos en la casa y separarnos socialmente, podemos entender que la separación es solamente física. Podemos todavía permanecer como una comunidad fuerte y unida en oración y amor. Caridad es lo que podemos ofrecer unos a otros para alabar a Dios al recordad que, como miembros de su familia, debemos de ver por el bienestar de los demás, así como por el nuestro. La virtud de la Caridad nos ayuda a desarrollar un sentido de comunidad y de propia responsabilidad hacia los demás.

Como podemos ver, no hay razón para pensar que estamos alejados unos de otros. Muy al contrario, permanecemos uno en Cristo, y el uno en el otro al hacer nuestra parte para mantenernos fuertes en oración, abstinencia y caridad.

¿Quién puede estar en contra nuestra?

Fr. Manuel Fragoso Carranza V.F.

Párroco   


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